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Verónica Maliqueo , Asesora Intercultural JUNJI, RM: “Queremos difundir la enorme riqueza cultural que nos pertenece a todos”

November 2, 2015

Desirée López de Maturana, Vicepresidenta Ejecutiva de JUNJI (izquierda) junto a Verónica Maliqueo, asesora Intercultural JUNJI,  en recorrido por jardín infantil intercultural.

 

 Verónica trabaja desde el 2008 en la JUNJI (Junta Nacional de Jardines Infantiles) asesorando a jardines infantiles interculturales de la Región Metropolitana. Esta mirada intercultural busca revitalizar la lengua y la cultura de los pueblos originarios, además de abrir espacio hacia la riqueza cultural que tienen los niños inmigrantes. Conoce más sobre los principales lineamientos y el proceso que han tenido a lo largo de estos años y el aporte que han hecho al sistema educativo.

 

¿Cómo surge el Programa de Interculturalidad en los Jardines Infantiles?

En la JUNJI la educación intercultural bilingüe empieza entre los años 91 -93. Ahí se inicia un trabajo con los jardines étnicos en comunidades indígenas, encabezado por María Victoria Peralta, educadora de párvulos e investigadora de educación parvularia. Ella es quien da el impulso en trabajar estos temas en comunidades y agrupaciones. Durante esos años se comenzó con dos jardines étnicos en la Región Metropolitana; entre ellos fue el jardín Kipai antü y el jardín Relmü y de a poco fue creciendo.

 Luego, el 2008 se contrataron a las asesoras interculturales a nivel país. Durante ese año ingresé a la JUNJI y comenzamos a trabajar más fuerte el tema, surgiendo la idea de la educación intercultural. Durante este año nacen los jardines interculturales y se comienza a trabajar con dirigentes de diversas comunas en la construcción e infraestructura del jardín infantil intercultural. Asímismo se sensibilizó al personal del Jardín en la temática intercultural, y se comenzó a integrar a las familias y a los niños y niñas en este proceso. Ha sido un largo camino, pero lleno de desafíos y de sentido.

Día Internacional de la Mujer indígena en el jardín infantil intercultural Kipai Antu.

 

¿De qué forma trabajan el tema de interculturalidad?

El trabajo que nosotros hacemos, desde el contexto de pueblos originarios, lo realizamos a nivel comunitario involucrando mucho a las familias, agrupaciones y a la comunidad completa. Nos preocupamos de revitalizar la lengua y la cultura de los pueblos originarios, donde los educadores tradicionales, que son los ELCI (Educadores de lengua y cultura indígena) juegan un rol fundamental. Ellos son portadores de tradición, son hablantes de la lengua originaria, realizan un trabajo directo con los niños y niñas, familia y personal educativo. Fortalecen la educación

 intercultural bilingüe en el jardín infantil de acuerdo a sus tradiciones y vivencias. Han desarrollado junto a la comunidad educativa las principales ceremonias que son: el wiñol txipantü desde la cultura Mapuche y el willka kuti de la cultura Aymara. Es desafiante, ya que aquí estamos en un contexto urbano. No tenemos la riqueza del sur o del norte; en cuanto a los espacios, y a la cercanía de lo natural. Es por eso que siempre estamos evaluando nuestras prácticas, con el fin de realizar un aprendizaje más pertinente para los niños y niñas y su entorno. Asimismo en nuestra región estamos iniciando un trabajo en contexto inmigrantes, buscando abrir espacio a los hijos/hijas de padres inmigrantes, que cada vez son más. Tenemos en nuestros jardines infantiles una diversidad presente; hay mucho niños y niñas haitianos, peruanos, colombianos, bolivianos, ecuatorianos, chinos y otros. Es así como tenemos que ir creando e innovando en nuestras prácticas interculturales. Lo esencial es que los jardines infantiles sean un espacio de acogida. Sin duda tenemos mucho que hacer en este contexto.

 

¿Cuáles son las principales líneas de trabajo?

La creación de estos jardines infantiles interculturales involucra el trabajo colectivo con las comunidades indígenas de cada comuna. Ellas son esenciales en el modelo. Lo primero es la infraestructura del jardín infantil. En el jardín Antawara Enua Quimey, por ejemplo, se incorpora en la infraestructura el tema de la cosmovisión de los pueblos indígenas. La estructura de las salas es circular, ya que simboliza la ruca de la cultura mapuche. Es así como todo tiene sentido, buscando simbolizar nuestra forma de ver el mundo y sus diferentes formas. Las salas también tienen un espacio más amplio.Luego, es importante que todo el personal directivo y los funcionarios, estén capacitados en interculturalidad, ya que son ellos quienes trabajarán directamente con los niños. ¿Qué entendemos por cultura e interculturalidad? ¿Cómo llevar esto a las aulas? son conceptos y elementos que debemos tener muy claras para trabajar con los menores. Una vez que esto ya está realizado, se trabaja en el proyecto educativo del jardín infantil (PEI) que en este caso, tienen un sello intercultural. Los principios son dar una calidad de educación inclusiva, donde se trabaja el respeto, las tradiciones, las costumbres propios de cada uno de los pueblos. El enfoque intercultural, a su vez también implica la integración de realidades distintas propias de nuestra zona urbana, que es mucho más diversa. Ahí hay un diálogo intercultural que buscamos potenciar también.

 

Pichikeche, agentes educativos y Educadora de lengua y cultura indigena (ELCI) del jardín infantil Iluña Poreko tañi mapu; en la ceremonia del wiñol txipantü 2015.​

 

¿Qué valores son fundamentales en la educación intercultural y que buscan fomentar?

Los valores son principios fundamentales en la educación intercultural. Desde la cultura mapuche encontramos valores básicos. Algunos de ellos son: el respeto hacia el medio, hacia nuestro entorno, respeto a la ÑUKE MAPU a la madre tierra, a los espacios. Existe una visión  donde todo está por algo, en donde cada espacio hay un ngen o espíritu del lugar; ngen del lafken, ngen lelfu, ngen mahuida, ngen mapu. Cuidando y protegiendo nuestros espacios, podemos estar en equilibrio. Por otros lado se pone acento en el respeto a nuestros mayores, a nuestros kimche y autoridades tradicionales; son ellos los que tienen el kimün y la sabiduría ancestral. Son los que nos entregan los consejos, nos guían en nuestro caminar.

 

Wiñol txipantu Jardín infantil kipai antu

 

¿Qué rol cumplen las ELCIS?

JUNJI, desde el 2010 tiene un convenio con la CONADI (Corporación Nacional de Desarrollo Indígena), donde se inicia la contratación de los ELCIS, Educadoras de Lengua y Cultura Indígena. Este convenio nos permite revitalizar las lenguas originaria mapuche y aymara. Los ELCI que son hermanas y hermanos que conocen la lengua nativa, ingresan al sistema educativo y pueden transmitir sus conocimientos y compartir con los niños sus propias costumbres; cómo la realización de cantos mapuche, realización de epew – piam, preparación de comidas típicas, salidas pedagógicas a espacios culturales, ceremonias ancestrales, matetun con las familias, trawün con niños y adultos, y otros. La CONADI nos coloca este recurso para poder ingresar a 16 educadores en la Región Metropolitana; 2 ELCIS aymara y 14 ELCI mapuches. Ellos /ellas están 22 horas semanales en el jardín infantil,  realizando un trabajo más sistemático, tanto con el personal como con las familias, siendo algo mucho más profundo. Sin duda es uno de los grandes hitos la incorporación de los ELCI en los jardines infantiles.

 

Educadoras de lengua y cultura indígena en el 4to encuentro de Palín Pichikeche.

 

¿Qué hitos existen durante el año?

Los principales hitos a nivel regional son las ceremonias ancestrales el wiñol txipantü desde la cultura mapuche y el Willka Kuti de la cultura Aymara; este se hace en todos los jardines interculturales. Ahí participa la familia, el personal educativo, los dirigentes indígenas y principalmente los niños y niñas. En ella se siente la energía que se da en ese espacio. Cada uno de los jardines hace su propia ceremonia. Desde la cultura aymara a veces se invitan a yatiris, que son sus ceremoniantes claves, siguiendo siempre un protocolo indígena. El otro es el encuentro de Palín, que hacemos en octubre. Éste nació el 2011 con la intención de poder visibilizarnos y de estar presentes, generando prácticas con los niños que fortalezcan la cultura. Cada año lo hemos hecho más grande, participando cerca de 500 niños. A veces participan machis o lonkos que inician la ceremonia. Cada año, en cada encuentro, va saliendo algo profundo. El hecho de que los niños jueguen, tomen mate, compartan un momento o con un amigo algo especial, tiene mucho sentido. Hay una presentación de palin que hacen los lonkos sobre el juego, el que luego hacen todos los niños de los jardines interculturales. Es un encuentro que se hace con mucho cariño para todos los pichikeche. Desde la cultura aymara también realizan sus encuentros y actividades. Algunos ELCI aymara presentan proyectos de arte y lo realizan específicamente con los niños y niñas; como por ejemplo el encuentro andino realizado en el año 2014. Asimismo, la conmemoración del día internacional de la mujer indígena; que se realiza en el mes de septiembre. Son los Jardines los que va adaptando las actividades según lo considere. Es importante que los niños conozcan estas fechas esenciales de nuestros pueblos originarios.

 

Niños de los jardines interculturales en el tercer encuentro de Palin Pichikeche.

 

¿Cuál es el aporte que hace esta mirada intercultural al modelo educativo occidental?

El aporte que hacemos es entregar una educación en valores, una educación pertinente; con vivencias con nuestro entorno en forma natural, en donde el aprendizaje se da con la familia y comunidad, con respeto a nuestras diferencias, siguiendo una mirada inclusiva; donde el otro es tan importante como uno. Cada uno de los jardines con sus ELCIS hacen sus prácticas, pero a veces nos cuesta difundirlas. A veces sentimos que estamos en una burbuja y sentimos que no nos ven. Entonces nos interesa visibilizar estas prácticas, darnos a conocer. Queremos compartir con los otros, ampliarnos en este aprendizaje, articulándonos con los colegios y con nuestras redes. Por ejemplo en el encuentro de Palin todos los jardines nos reunimos, pero ahora estamos con la idea de que cada jardín intercultural lo haga con otros jardines que nos son interculturales de la comuna. Porque todos los niños tienen derecho a conocer, a aprender esta enorme riqueza de la cual todos somos parte y pertenecemos.

Niños y niñas del jardín infantil Esperanza, junto a ELCI aymara en la ceremonia de willka kuti.

 

 

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